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El día sobre la silla



Al anochecer, el hombre, dejó sobre los hombros de la silla, el día. Había que dejarlo secar, para que las horas quedasen hechas piedra, y con los primeros visos de sol recostados sobre el reclinatorio de la silla, éstas se desquebrajasen. Así, quedado aliviado por la noche, el hombre bajó las caracolas escaleras con un cierto dejo de incertidumbre. Vio el día anterior hecho arena, regado alrededor de la silla, se agachó y con su mano sacudió el ayer, para quitar la capa de piel muerta, para encontrar la valía, la vida, la justificación que necesita para volver a salir por la puerta.

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Fragmentos de mi novela Yo (el otro) Octavio

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Quiero compartirles algunos fragmentos de mi novela Yo (el otro) Octavio (Ediciones El Viaje. 2014).
Sobre la obra, La Jornada Jalisco dijo lo siguiente: “"El autor añadió que percibió este relato y su forma de narrarlo como potencialidad creativa, que debía resolver escribiendo las palabras de Octavio. Su proceso creativo lo relacionó con la angustia, como un presagio que le llega repentino. Octavio es un personaje que ya había aparecido en relatos escritos con anterioridad y que se presenta como “necesidad de sacar la sensación del pecho sin saber una trama”, de allí el tono poético en el que presenta la novela. La escritura es para Mireles un conjunto catártico de experiencias". 
Fragmentos:
I
“Hay un silencio, uno de esos silencios de vacío, como los que se producen inmediatamente después de la muerte, de la violenta, después de detonaciones y un cuerpo fantasma que cae del otro lado de la calle, y el silencio ese del que hablo, y no hay nada y más nada …

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