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Alguien que anda por ahí



Se me ocurre sentarme a esperar; a mirar mis años sobre las escurridas manos que caen sobre las rodillas piadosas que se dejan aplastar por las manos confianzudas; y siguen deslizándose sobre la palma surcada por las falsas profecías. Van hacia abajo, y de pronto se encorvan ya cuando llegan a las espinillas sorprendidas por ver que han dejado de ser lampiñas. Las manos se detienen justo al llegar al suelo y mandan a los dedos que hacen de esbirros para que toquen aquello que desconocen: y lo tocan. De mi sale un grito en forma de mono cuando las manos reposan sobre los nudillos. Asustado, inseguro, nervioso doy un salto al sofá, y veo que nada ha cambiado en mi departamento, todo está exactamente igual que hace un rato, pero quiero hablar y no puedo, de mí salen gritos antropoides. Utilizo mis largos brazos para colgarme del candelabro y salto directo al contacto con el cristal del ventanal al que le respiro frenético. Al ver las calles, a los otros primates colgándose de los postes de luz, saliendo de sus autos, entrando a sus departamentos, suspiro con el alivio pegado a mi pecho selvático. Menos mal: no fui el único.

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Fragmentos de mi novela Yo (el otro) Octavio

Foto de Casa Teodora
Quiero compartirles algunos fragmentos de mi novela Yo (el otro) Octavio (Ediciones El Viaje. 2014).
Sobre la obra, La Jornada Jalisco dijo lo siguiente: “"El autor añadió que percibió este relato y su forma de narrarlo como potencialidad creativa, que debía resolver escribiendo las palabras de Octavio. Su proceso creativo lo relacionó con la angustia, como un presagio que le llega repentino. Octavio es un personaje que ya había aparecido en relatos escritos con anterioridad y que se presenta como “necesidad de sacar la sensación del pecho sin saber una trama”, de allí el tono poético en el que presenta la novela. La escritura es para Mireles un conjunto catártico de experiencias". 
Fragmentos:
I
“Hay un silencio, uno de esos silencios de vacío, como los que se producen inmediatamente después de la muerte, de la violenta, después de detonaciones y un cuerpo fantasma que cae del otro lado de la calle, y el silencio ese del que hablo, y no hay nada y más nada …

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