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Octogenarios


Yuxtaponemos los caleidoscopios para ver y dejar que la alucinación trabaje. Se generan nuestras amancebadas efigies gozando tiempos de ayeres; estaciones de eterno verano: sol, marte, hierro fundido, llamas avivadas por los ósculos vehementes, abstractos, pintura de Picasso, furia de Goya; derramamiento de lascivia por las comisuras de nuestras bocas. Figuras artesanales los cuerpos poligonales: nosotros. Líneas transversales se acercan y alejan, los colores mudan su piel, ceguedad, ingenua visión de ojos añosos. Tu y yo, mujer; arruga perfecta,  sabia caída de piel, fragancia matutina, cabello invernal, dedos trémulos, aférrate a los míos, sigamos viendo lo que ya fuimos, abrazados. 

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Algún cadáver

Fragmentos de mi novela Yo (el otro) Octavio

Foto de Casa Teodora
Quiero compartirles algunos fragmentos de mi novela Yo (el otro) Octavio (Ediciones El Viaje. 2014).
Sobre la obra, La Jornada Jalisco dijo lo siguiente: “"El autor añadió que percibió este relato y su forma de narrarlo como potencialidad creativa, que debía resolver escribiendo las palabras de Octavio. Su proceso creativo lo relacionó con la angustia, como un presagio que le llega repentino. Octavio es un personaje que ya había aparecido en relatos escritos con anterioridad y que se presenta como “necesidad de sacar la sensación del pecho sin saber una trama”, de allí el tono poético en el que presenta la novela. La escritura es para Mireles un conjunto catártico de experiencias". 
Fragmentos:
I
“Hay un silencio, uno de esos silencios de vacío, como los que se producen inmediatamente después de la muerte, de la violenta, después de detonaciones y un cuerpo fantasma que cae del otro lado de la calle, y el silencio ese del que hablo, y no hay nada y más nada …

Alguna vez frente al mar