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Pedro

Cuando Pedro despertó se vio flotando en su penitencia: voces, gritos, llantos, dedos apuntando hacia a él, miradas que se aferran a la de Pedro para que haga caso del que se llevan. Al fondo, de espaldas a él, un hombre siendo arrastrado por dos guardias envueltos en la incredulidad, mientras la multitud se vuelve hacia Pedro, éste, asustado, empuja hombro con hombro, lucha por salir de entre la multitud y ve venir a un guardia con su lanza al frente que le dice: “¿conoces a ese hombre? –al tiempo que señalaba ese último rastro quedado que eran los pies del capturado-, ¿eres uno de sus seguidores?”-Todo se desvaneció frente a él, el velo onírico cayó y se fugó de él-. ¡No! ¡No lo conozco!, ¡No sé quién es!, dijo Pedro ya sin escenario, en la infinita nada.

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Algún cadáver

Fragmentos de mi novela Yo (el otro) Octavio

Foto de Casa Teodora
Quiero compartirles algunos fragmentos de mi novela Yo (el otro) Octavio (Ediciones El Viaje. 2014).
Sobre la obra, La Jornada Jalisco dijo lo siguiente: “"El autor añadió que percibió este relato y su forma de narrarlo como potencialidad creativa, que debía resolver escribiendo las palabras de Octavio. Su proceso creativo lo relacionó con la angustia, como un presagio que le llega repentino. Octavio es un personaje que ya había aparecido en relatos escritos con anterioridad y que se presenta como “necesidad de sacar la sensación del pecho sin saber una trama”, de allí el tono poético en el que presenta la novela. La escritura es para Mireles un conjunto catártico de experiencias". 
Fragmentos:
I
“Hay un silencio, uno de esos silencios de vacío, como los que se producen inmediatamente después de la muerte, de la violenta, después de detonaciones y un cuerpo fantasma que cae del otro lado de la calle, y el silencio ese del que hablo, y no hay nada y más nada …

Alguna vez frente al mar