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En los sueños


Aquel hombre vaga por mis sueños, cubriéndose el rostro con sus manos. A veces sale corriendo sin dirección, como si de pronto hubiese recordado el lugar al que debía llegar, pero intempestivamente, detiene su prisa. Mi sueño es un inmenso manto blanco, acompañado por paredes yermas, sin aire, carente de formas y sonidos. No hay sol, ni luna, ni firmamento. El hombre se desespera porque el lugar donde está no es muy grande, y por su forma cuadrangular, hace aun más penoso su andar: se golpea constantemente contra las paredes. Y es en ese momento cuando grita, se exaspera; patea los muros con todas sus fuerzas; gruñe, llora y cae al piso. Después, nada. Al cabo de un rato el hombre levanta su delgado cuerpo -aún no despega las manos de su rostro-, y camina, otra vez, como en todos mis sueños, todas las noches, por la misma ruta; como guiado por un riel, sigue su sempiterno y lastimoso andar.

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Fragmentos de mi novela Yo (el otro) Octavio

Foto de Casa Teodora
Quiero compartirles algunos fragmentos de mi novela Yo (el otro) Octavio (Ediciones El Viaje. 2014).
Sobre la obra, La Jornada Jalisco dijo lo siguiente: “"El autor añadió que percibió este relato y su forma de narrarlo como potencialidad creativa, que debía resolver escribiendo las palabras de Octavio. Su proceso creativo lo relacionó con la angustia, como un presagio que le llega repentino. Octavio es un personaje que ya había aparecido en relatos escritos con anterioridad y que se presenta como “necesidad de sacar la sensación del pecho sin saber una trama”, de allí el tono poético en el que presenta la novela. La escritura es para Mireles un conjunto catártico de experiencias". 
Fragmentos:
I
“Hay un silencio, uno de esos silencios de vacío, como los que se producen inmediatamente después de la muerte, de la violenta, después de detonaciones y un cuerpo fantasma que cae del otro lado de la calle, y el silencio ese del que hablo, y no hay nada y más nada …