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Remembranza en bronce


-Te juro que no recuerdo exactamente lo que dijo el abuelo…
-Velo bien, estoy seguro que sí es.
-Podría ser, digo, la forma la tiene, creo…
-Ven, acerquémonos-los dos chicos se acercaron al monumento esculpido en bronce, levantado sobre una gran roca, en medio de la glorieta más importante y representativa de la moderna ciudad.
-Sí, mira, es tal cual el abuelo lo describió el otro día, pero por más que hago memoria, no recuerdo el nombre que le dio…
-Deberían de ponerle una placa al monumento para saber qué es, ¿no crees?
-Pues, se ve que si la tenía; mira, ahí esta un hueco-el joven señaló una sección faltante en la piedra-. Seguramente ahí estaba la placa- dijo el hermano mayor al tiempo que daban media vuelta.
-Creo, no me hagas mucho caso, que el abuelo lo llamó libro.
-Quien sabe-cruzaron la avenida y caminaron sin mirar atrás.

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Fragmentos de mi novela Yo (el otro) Octavio

Foto de Casa Teodora
Quiero compartirles algunos fragmentos de mi novela Yo (el otro) Octavio (Ediciones El Viaje. 2014).
Sobre la obra, La Jornada Jalisco dijo lo siguiente: “"El autor añadió que percibió este relato y su forma de narrarlo como potencialidad creativa, que debía resolver escribiendo las palabras de Octavio. Su proceso creativo lo relacionó con la angustia, como un presagio que le llega repentino. Octavio es un personaje que ya había aparecido en relatos escritos con anterioridad y que se presenta como “necesidad de sacar la sensación del pecho sin saber una trama”, de allí el tono poético en el que presenta la novela. La escritura es para Mireles un conjunto catártico de experiencias". 
Fragmentos:
I
“Hay un silencio, uno de esos silencios de vacío, como los que se producen inmediatamente después de la muerte, de la violenta, después de detonaciones y un cuerpo fantasma que cae del otro lado de la calle, y el silencio ese del que hablo, y no hay nada y más nada …