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Autoexilio


Apenas madrugada para mi alma confinada al olvido de ese corazón tierno, dulce e inocente. Autoexilio de tu cuerpo: tierra fértil viva; añoranza que sufro al rememorar caricias, besos, alientos en mezcla perene. Terreno surcado por los sueños que creíamos podríamos realizar, pero al no ser capaz de llenar las oquedades que me hicieron tropezar; te veo alejándote, mirando de reojo para ver si acaso puedo volver a andar; pero no te detienes y ha sido porque te lo dije noches atrás: “si me ves caer en mis abismos, no esperes que de mi quede algo vivo, sigue adelante aunque me veas llorar”. Y veo que estiras el brazo justo cuando la bruma te engulle, no temas, que pronto sentirás tu mano tomar, y espera a que él te haga olvidar, al tipo que no supo dar.

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Fragmentos de mi novela Yo (el otro) Octavio

Foto de Casa Teodora
Quiero compartirles algunos fragmentos de mi novela Yo (el otro) Octavio (Ediciones El Viaje. 2014).
Sobre la obra, La Jornada Jalisco dijo lo siguiente: “"El autor añadió que percibió este relato y su forma de narrarlo como potencialidad creativa, que debía resolver escribiendo las palabras de Octavio. Su proceso creativo lo relacionó con la angustia, como un presagio que le llega repentino. Octavio es un personaje que ya había aparecido en relatos escritos con anterioridad y que se presenta como “necesidad de sacar la sensación del pecho sin saber una trama”, de allí el tono poético en el que presenta la novela. La escritura es para Mireles un conjunto catártico de experiencias". 
Fragmentos:
I
“Hay un silencio, uno de esos silencios de vacío, como los que se producen inmediatamente después de la muerte, de la violenta, después de detonaciones y un cuerpo fantasma que cae del otro lado de la calle, y el silencio ese del que hablo, y no hay nada y más nada …