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Atardecer


Disfrútame en este atardecer que ya mancha de un naranja seco, mi rostro. Ve cómo el fatigado sol me acaricia apenas, con su cara cascada resbalando por mis pómulos, dividiendo en dos partes al que te ama. Acércate, besa mis labios ansiosos, palpitantes, anhelantes, ávidos de ti: te buscan desesperados; pero antes siento tu mano fresca, húmeda; te derrites al toque con mi cuerpo, como río embravecido escurres por tus brazos que son cuencas en las que te deslizas hasta llegar a la palma de mi mano, tal vez, para quedarte allí, esperando que yo cierre el puño para que te vayas conmigo, al otro lado, al cielo o al infierno: importa poco el destino, pero apresúrate, que la sangre que mana de mi estómago ya me ha llegado a los pies, y cada vez es más difícil darme cuenta de quién eres.

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Fragmentos de mi novela Yo (el otro) Octavio

Foto de Casa Teodora
Quiero compartirles algunos fragmentos de mi novela Yo (el otro) Octavio (Ediciones El Viaje. 2014).
Sobre la obra, La Jornada Jalisco dijo lo siguiente: “"El autor añadió que percibió este relato y su forma de narrarlo como potencialidad creativa, que debía resolver escribiendo las palabras de Octavio. Su proceso creativo lo relacionó con la angustia, como un presagio que le llega repentino. Octavio es un personaje que ya había aparecido en relatos escritos con anterioridad y que se presenta como “necesidad de sacar la sensación del pecho sin saber una trama”, de allí el tono poético en el que presenta la novela. La escritura es para Mireles un conjunto catártico de experiencias". 
Fragmentos:
I
“Hay un silencio, uno de esos silencios de vacío, como los que se producen inmediatamente después de la muerte, de la violenta, después de detonaciones y un cuerpo fantasma que cae del otro lado de la calle, y el silencio ese del que hablo, y no hay nada y más nada …