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El lugar de los justos (consumación)

Y llegó al sitio querido y deseado que habitó su mente y que perduró aun siendo ya amorfo. La inmensa rotonda labrada por manos de artista de hace siglos, se abría paso para recibirlo con grácil acto de bienvenida. Pensó caminar y hablar y lo hizo, pero en el asombro de ver a los pobladores no hacer lo que el hacía, cayó en cuenta que era un igual y dijo: “Lo conseguí”. Lo “otro” se acercó y lo invitó a entrar al recinto contiguo, al centro principal. Él accedió sin cuestionamiento alguno, como si de antemano, en los tiempos que hubo conocido el polvo y aire, supiese lo que acontecería allí.

Y en el umbral de la magnifica edificación, él musitó: “Allí se habla de todo lo que es y nada más”, lo “otro” dio un sí sin vacilar y ambos entraron, al tiempo que los “otros” seguían realizando sus actividades diarias en la plaza nívea.
  

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Fragmentos de mi novela Yo (el otro) Octavio

Foto de Casa Teodora
Quiero compartirles algunos fragmentos de mi novela Yo (el otro) Octavio (Ediciones El Viaje. 2014).
Sobre la obra, La Jornada Jalisco dijo lo siguiente: “"El autor añadió que percibió este relato y su forma de narrarlo como potencialidad creativa, que debía resolver escribiendo las palabras de Octavio. Su proceso creativo lo relacionó con la angustia, como un presagio que le llega repentino. Octavio es un personaje que ya había aparecido en relatos escritos con anterioridad y que se presenta como “necesidad de sacar la sensación del pecho sin saber una trama”, de allí el tono poético en el que presenta la novela. La escritura es para Mireles un conjunto catártico de experiencias". 
Fragmentos:
I
“Hay un silencio, uno de esos silencios de vacío, como los que se producen inmediatamente después de la muerte, de la violenta, después de detonaciones y un cuerpo fantasma que cae del otro lado de la calle, y el silencio ese del que hablo, y no hay nada y más nada …