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La experiencia de la quietud

Era el ruido de las olas acercándose a mis pies o el pasar de algún cangrejo por la arena, o era la pasividad del aire y de tanto una breve brisa, o acaso el mar y sus azules; o era yo la paz en sí misma y no los rumores del entorno, o era ese no pensar que de pronto me había dejado en el estado natural de las cosa. Fue ahí que todo parecía tener significado; y ése fue el momento preciso en el que desperté después de ser sacudido por alguien y, junto a mi despertar, el mundo: los nombres de todo ese entorno que en algún momento se había ido. Y entonces no pude sino sentir cierta pérdida, cierta nostalgia por no haberme quedado en esa quietud que se sentía tan natural, tan de principio.

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Fragmentos de mi novela Yo (el otro) Octavio

Foto de Casa Teodora
Quiero compartirles algunos fragmentos de mi novela Yo (el otro) Octavio (Ediciones El Viaje. 2014).
Sobre la obra, La Jornada Jalisco dijo lo siguiente: “"El autor añadió que percibió este relato y su forma de narrarlo como potencialidad creativa, que debía resolver escribiendo las palabras de Octavio. Su proceso creativo lo relacionó con la angustia, como un presagio que le llega repentino. Octavio es un personaje que ya había aparecido en relatos escritos con anterioridad y que se presenta como “necesidad de sacar la sensación del pecho sin saber una trama”, de allí el tono poético en el que presenta la novela. La escritura es para Mireles un conjunto catártico de experiencias". 
Fragmentos:
I
“Hay un silencio, uno de esos silencios de vacío, como los que se producen inmediatamente después de la muerte, de la violenta, después de detonaciones y un cuerpo fantasma que cae del otro lado de la calle, y el silencio ese del que hablo, y no hay nada y más nada …

Alguna vez frente al mar